jueves, 29 de diciembre de 2016

Gregorio Bartolomé Cayuso y Juana Cela Carrera


Facilita el retrato de la boda  su sobrina Carmen Bartolomé


GREGORIO BARTOLOMÉ CAYUSO (n. 1918 Oreña, m. 1997 Torrelavega) y JUANA CELA CARRERA  (n. 1920 Montellano-Galdames Vizcaya, m. 2010 Torrelavega), casados el 6 de mayo de 1942 en la Iglesia de…

Sus hijos: No tuvieron hijos.

Labradores  con residencia en Viallán.




GREGORIO era hijo de Emeterio Bartolomé Jareda (n. 1886 Arroyo, m. 1964 Oreña) y María Cayuso Jareda (n. 1889 Viallán, m. 1976 Oreña).

Sus hermanos: Jesús (1917-) y Manuel (1920-1988).

Era nieto paterno de Gregorio Bartolomé Polo (n. 1857 Hornillo Palencia, m.) y Carmen Jareda Pacheco (n. 1855 Arroyo, m.).

Era nieto materno de Vicente Cayuso Iglesias (n. 1857 Arroyo, m. ) y Anastasia Jareda Pacheco (n. 1857 Arroyo, m. 1942 Oreña).



JUANA era hija de Aquilino Cela Arrojo y Catalina Carrera

Sus hermanos: Nicolas, Luis, Consuelo, Ángela y Esperanza.




Raíces: 

María la madre de Gregorio era hermana de Elena (1888-1972) casada con Francisco Piñera García (1883-1971), hijo de Eduvigis García González (1844-1934) que era hermana de mi bisabuela materna Gerónima (1837-1915).




Anecdotario:

Gorio y Tere, nombres como yo los conocía, vivían en la casa cuya huerta es lindante con la mía  en su pared sur.
Su casa en Viallán

Tere me contaba que vino a Oreña el mismo año que yo nací. También me dijo  que su casa y huerta había sido un convento y me enseñaba la cruz de su portalada. Y que era prima de Camilo José Cela, Premio Nobel de Literatura 1989 , ésto, no  lo he podido comprobar, me faltan datos de sus padres y abuelos.




Otros familiares en este blog:

Hermanos de Gregorio:


Abuelos maternos de Gregorio:



martes, 13 de diciembre de 2016

El Camino de Santiago del Norte pasa por Oreña




La peregrinación a Santiago se transformó desde el siglo IX en el acontecer religioso y cultural más destacable y más profundamente vivido de la Edad Media. Hecho reconocido recientemente por el Parlamento Europeo, que designó al Camino “Primer Itinerario Cultural Europeo”, y por la UNESCO, que lo declaró “Patrimonio de la Humanidad”.

Los pergaminos transcritos en el “libro de regla” de la Abadía de Santillana, testimonian desde el siglo X el tránsito de peregrinos por la Cantabria costera.

Del año 987 es la concesión de privilegios que hace el conde García Fernández de Castilla a Santa Juliana para favorecer “frates et presbíteros peregrinos”; en 1107 un grupo de cofrades fundó en el término de Cortiguera el monasterio de Santo Domingo de la Barquera, a fin de mantener una barca en que cruzar de un lado a otro de la ría Saja-Besaya a peregrinos pobres y ricos, viudas, huérfanos, etc., barquería que se mantuvo en servicio durante casi novecientos años.

Sobre un margen del Saja viniendo de Santander y contigua al antiquísimo camino que iba a las Asturias de Oviedo, se alzaba a finales del siglo XII, en el sitio llamado Bárcena de la Puente, perteneciente al Valle de Reocín, una ermita románica consagrada al Arcángel San Miguel y, lindante con ella, cinco casas, una de las cuales estaba destinada a hospital, donde eran acogidos los enfermos del citado valle y los peregrinos  que iban hasta Santiago de Galicia.

El hospital y la ermita dependían de la Abadía de Santillana, utilizándose para salvar el Saja cercano un puente que era valioso elemento en el camino costero.

Estas infraestructuras de barcas, puentes y caminos; las hospederías y hospitales; y las iglesias, ermitas y humilladeros aportan la atención humanitaria y religiosa al viandante.

San Francisco de Asís parte para España acompañado de Fray Bernardo de Quintavalle y otros frailes (1213-1215). Empezaban sus predicaciones con el saludo “¡El Señor os dé la paz!”, el mismo que dirigían a cuantos se les cruzaban por el camino.

Este peregrino insigne, cruzó nuestra tierra de Cantabria, “es tan antigua y tierna la devoción que a vos o grande santo tiene la familia de Calderón, que aún antes de usar este apellido y desde que pasando para Galicia honrasteis la casa, hospedándoos en ella que os tiene por tutelar y patrono”





El linaje de Calderón que ocupaba la torre de Villanueva en Viveda “poseía la barca de pasaje que estaba enfrente de la casa y, en la ribera del río una venta, que ambos efectos son de Mayorazgo y ambos de considerable utilidad por el frecuente tráfico de los que pasan de Galicia y Asturias a Vizcaya”. También ocupaba otros palacios o casas solariegas en Oreña. Y hoy, existen varios descendientes directos del linaje Calderón en esta localidad.

Situada la casa Calderón en Viveda, la célebre escritora gallega Dª Emilia Pardo Bazán comentando la tradición que hace referencia al paso de San Francisco de Asís por nuestra tierra yendo a Galicia y al referirse a la Torre de Calderón en Viveda, dice que “sus actuales dueños no la habitan y los aposentos hállanse desmantelados y vacíos infundiendo al ánimo tristeza”.


Hoy han quedado estos tres accesos antiguos de Cortiguera, Viveda y Puente San Miguel reducidos a dos: el de Viveda y el de Puente San Miguel y ambos con excelentes puentes.


Pasado el puente de Viveda, en la rotonda viaria, se ha levantado una imagen de peregrino de San Francisco de Asís y una placa conmemorativa que dice : Por este lugar, después de cruzar en barca el cercano río, pasó peregrino el hermano Francisco Poverello de Asís; siendo hospedado –según leyenda- en el torreón medieval de los Calderones” 1214-2006 – Ruta Jubilar Jacobea y Lebaniega- Gobierno de Cantabria – Consejería de Obras Públicas y Vivienda.



Cerca de la casa de los Calderones está situada la iglesia de Viveda, consagrada por el obispo Obeco
 en el año 878, como reza en la placa a la entrada de la iglesia, visita obligada de los peregrinos.







Ambos  caminos de Viveda y Puente San Miguel convergen en Santillana del Mar, también parada obligada con visita a la Colegiata, Conventos, Museos y Albergue.

Desde Santillana a Oreña hay dos caminos: el tradicional por el camino real, paralelo a la derecha de la carretera en dirección a Comillas hasta 2 kms. Indicado a la derecha visita a la restaurada Ermita de San Tito. (Ermita referenciada en Abadía de Santillana: 1328. Junio 23, pergamino 16 “frontera en la viña de Santetis”, 1375, Febrero 26, pergamino 26, “cerca de la iglesia de Santitis de Villaleán",) y 1409 junio 24, pergamino 46, “cerca de la iglesia de Santetys de Villaleán”,).  Y el que con dirección a Arroyo, pasa por la Ermita del Terrero y por un camino arreglado se dirige a Viallán de Oreña.

La Ermita de San Tito, de una antigüedad, por lo menos de 1328, dedicada a San Tito, Obispo de Creta (Grecia) del siglo I, discípulo de San Pablo, y verdadero hijo de Dios según la fe común.

Si te adentras en la misma observará como principal la mitra “esfuerzo por alcanzar la santidad” que acoge la Cruz de Cristo.



Al salir de la Ermita, si miras hacia la derecha, en el horizonte, la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol de Oreña, te indica, el camino a Santiago de Galicia. Desde allí, vuelve a contemplar el horizonte y los Picos de Europa acogen Santo Toribio de Liébana.


“¡El Señor os dé la paz!


¡¡Buen Camino!!




miércoles, 7 de diciembre de 2016

50 aniversario escuela niñas de San Roque


Año 1966 (envía e identifica  B. Bielva)

De arriba a abajo y de izqda a drcha

1ª fila:  María de los Ángeles Ruiz Valdés (1956-2013), Margarita García Fernández (1955), María Antonia Pernía Fernández (1953-2013), María de la Paz Vega Marotías (1954) y María Avelina Balbás Somoano (1958-1982).

2ª fila: María Rosa Pernía Fernández (1955), María del Pilar Calderón Cayuso (1955), Rosa Eva González Calderón (1955), María Concepción Calderón Cayuso (1953), María Florinda Somoano Diego (1955) y Doña Cándida.

3ª fila: María Emilia Luguera García (1956), María Luisa  González Pernía (1956), María Herminia Balbás Somoano (1959), Eloina Martínez Somoano (1957), Rosa María Cuevas Alonso (1957) y María del Carmen Martínez de Cos (1958).

4ª fila: Margarita Calderón Vallina (1958), María Isabel Calderón Cayuso (1958), Consuelo Gómez Luguera (1957), Ana Argüeso Seco (1960), María Isabel Jareda Toribio, Virginia Vega Marotías (1958) y Luzdivina Noriega Noriega (1958).


También en este blog:

Escuela de Oreña 1966



sábado, 3 de diciembre de 2016

Manuel Luguera Díaz y Consuelo Fernández Alonso






MANUEL LUGUERA DÍAZ (n. 1903 Oreña, m. 1998 Oreña) y CONSUELO FERNÁNDEZ ALONSO  (n. 1903 Oreña, m. 1988 Oreña), casados el 9 de enero de 1931 en la Iglesia Parroquial San Pedro Apóstol de Oreña.

Sus hijos: Manuela (1932) y Victorino (1933-2008).

Labradores  con residencia en Perelada.




MANUEL era hijo de Victorino Luguera García (n. 1881 Viallán, m. 1928 Perelada) e Isabel Díaz Martínez (n. 1877 Perelada, m. 1963 Oreña).

Sus hermanos: María Cristina (1905-), Luzdivina (1908-1997), Concepción (1914-1916), Isabel (1917-) y Casilda (1919-).

Era nieto paterno de José Luguera Valdés (n. Oreña) y Dominica García García (n. 1845 Oreña, m. 1895 Caborredondo).

Era nieto materno de Florencio Díaz González (n. 1850 Padruno, m. 1924 Oreña) y Demetria Martínez Cayuso (n. 1855 Viallán, m.).



CONSUELO era hija de Antonio Fernández Llata (n. 1868 Oreña, m. 1944 Oreña) y Carolina Alonso García (n. 1863 Oreña, m. 1939 Oreña).

Sus hermanos: Ángeles (1893-1957), Adolfo (1894-1969) y Florinda (1905-1997).

Era nieta paterna de Francisco Fernández Cuevas (n. 1824 Oreña, m. 1894 Padruno) y Manuela Llata Oreña (n. 1839 Viallán, m. 1892 Padruno).

Era nieta materna de Manuel Alonso Sánchez (n. 1832 Caborredondo, m. 1873 Perelada) y Juliana García Izquierdo (n. 1822 Oreña, m. 1897 Oreña)




Raíces: Manuela, su hija, estaba casada con  Manuel Gómez Sánchez (1929-2012) y su cuñada Carmen,  estaba casada con Gabriel Valdés Sánchez, hijo de Valentín Valdés Posada (1884-1978), primo carnal de mi padre Ángel.




Anecdotario:

Tamara envía la foto de sus queridísimos bisabuelos de los que guarda un fantástico recuerdo.

Manuel trabajó en la Trasatlántica Española y cuando regresó a vivir a España, en la mina de Reocín.




Otros familiares en este blog:

Sus hijos:






viernes, 2 de diciembre de 2016

Andrés Argüeso Usamentiaga y María Usamentiaga García



ANDRÉS ARGÜESO USAMENTIAGA (n. 1926 Oreña, m. 1999 Santander) y MARÍA USAMENTIAGA GARCÍA  (n. 1933 Oreña), casados el 22 de octubre de 1958 en la Iglesia Parroquial San Pedro Apóstol de Oreña.

Sus hijos: María del Carmen (1959).

Labradores  con residencia en Caborredondo. 




ANDRÉS era hijo de Andrés Argüeso Sánchez  (n. 1898 Novales, m. 1971 Torrelavega) y Carmela Usamentiaga Díaz  (n. 1902  Cádiz, m. 1979 Oreña).

Sus hermanos: Jaime (1928).

Era nieto paterno de Jaime León Argüeso Gutiérrez (n. 1871 Rudagüera, m. 1948 Novales) y Fermina Sánchez de Pando Palencia (n. 1870 Novales, m. 1948 Novales).

Era nieto materno de Valentín Usamentiaga García (n. 1860 Oreña, m. 1927 Caborredondo) y Guadalupe Díaz Fernández (n. 1861 Oreña, m. 1930 Caborredondo).



MARÍA es hija de José Usamentiaga Jareda (n. 1905 Oreña, m. 1984 Oreña) e Inés García González (n. 1904 Oreña, m. 1991 Oreña).

Sus hermanos: José (1931-2008).

Es nieta paterna de Manuel Usamentiaga Díaz (n. 1884 Oreña, m. 1939 Oreña) y Teresa Jareda Sánchez (n. 1881 Oreña, m. 1938 Oreña).

Es nieta materna de Andrés García Sánchez (n. 1862 Caborredondo, m. 1943 Oreña) y Carmen González Sánchez (n. 1870 Oreña, m. 1954 Oreña).




Raíces: Inés, la madre de María, era hermana de Trinidad García González (1895-1966), madre de Juan José Abascal García (1928-2015) casado con Leonor Noriega Gutiérrez (1932-), mi prima carnal.



Anecdotario:

Andrés con 14 años se fue a Jerez donde sus tíos , hizo  la mili en Canarias y de allí a la Academia de Madrid como practicante.  Luego estuvo 8 o 9 años en Caracas y regresó para casarse en Oreña y todavía volvió a Venezuela unos 4 o 5 años porque tenía una buena colocación y cuando definitivamente  volvió a España terminó su vida laboral como labrador.

En uno de los viajes paró en la Habana justo cuando la revolución. Foto en el Malecón de La Habana.

Septiembre 1959




Otros familiares en este blog:

Abuelos maternos de Andrés:


Padres de María:


Abuelos paternos de María:



jueves, 1 de diciembre de 2016

OREÑA pueblo con mil años




50 aniversario de su publicación (1966-2016)


“VALENTÍN USAMENTIAGA JAREDA

Este pequeño reportaje del pueblo de Oreña, desnudo de filosofía, tiene por finalidad hacer llegar un recuerdo a los hijos de este pueblo que con espíritu aventurero y varonil dejaron sus hogares en busca de mejor fortuna y ya porque esta les haya sido adversa o por las exigencias familiares no han podido volver a la tierruca que los vió  nacer.

Para muchos de estos Oreñenses, que ya dejaron atrás la madurez, creo les sea una inyección de ánimo y hasta que se les caerá una lágrima al leer y recordar nombres y apodos que les fueron tan entrañables en los primeros años de su niñez.

Al citar algunos nombres con sus apodos lo hago con el fin de que no haya confusiones por el hecho de coincidir varios nombres con sus apellidos, pero nunca con ánimo de ofender a nadie. Pero si hubiese alguno que así lo interpretase les ruego que me perdone, pues dice Josefa Calderón “La Chata” de Oreña que su apodo lo considera un Don y yo así lo creo.

El autor”



"OREÑA
Pueblo con mil años

Y digo con mil años como podía decir dos mil y para ello me baso en una capilla situada en el barrio de Caborredondo, que según me contaron algunos viejos ya difuntos, les oyeron decir a sus antepasados que había sido construida en el siglo IX. Aunque la revista ALTAMIRA la sitúa en el siglo X o principios del XI, yo me quedo con la opinión de los que pasaron a mejor vida después de haber nacido, vivido y muerto en este pueblo. Esta capilla, hoy en ruinas, que estuvo dedicada a San Bartolomé, fue la primera Parroquia de Oreña.

Poco es lo que sabemos a ciencia cierta de la fundación de este pueblo. En la Parroquia actual se encontraba un archivo en el cual se conservaban todos los detalles relacionados con el movimiento de este pueblo,  pues en una piedra mesa que aún existe en el portal de la iglesia, solían reunirse los vecinos en concejo y sus acuerdos, por escrito,  pasaban a dicho archivo, cerrado bajo cuatro llaves en un lugar de la iglesia, teniendo que reunirse para abrirlo el Alcalde Pedáneo o Regidor,  el Cura Párroco y dos miembros de la Junta, cada uno de los cuales tenía su propia llave. Este archivo que hubiese sido tan importante en nuestros días, sobre todo para nuestra juventud actual, desapareció durante la borrascosa tormenta política del año 1936.

En unos libros propiedad de José Luis Marañón Sáez, oriundo del pueblo de Oreña, pude leer un detalle curioso que será sin duda de lo más viejo que podemos encontrar con relación a este pueblo y dice así:

“En un día del año 1700 ha sido arrestado Andrés Ruiz, alias “El Rebeco”, molinero de Serranera, por el hecho de haber hallado un tonel de vino en la ría de Puerto Calderón y no haber dado cuenta al Abad de Santillana”, de lo que saco en conclusión que estábamos a las órdenes de dicho Abad, que sería autoridad máxima en aquellos tiempos.

En la biblioteca de Fidel González, de Jerez de la Frontera, había hace años un libro en el que hacía mención del pueblo de Oreña, a donde allá por el año 1700 llegó un tal don Blas, que era Almirante o Vicealmirante de la Armada española retirado y construyó el palacio de Quintana, y lo que en nuestros días llamamos en nuestra iglesia la capilla de los Barreda, lo que con el tiempo vino a parar a los Marqueses de Benemejís descendientes de esta familia. Este palacio es el que en la actualidad poseen los hijos de don José Ventisca, y la Capilla de los Barreda es la parte NE de la iglesia, separada por una gran verja de hierro, donde se venera la imagen del Nazareno.

Otra de las cosas más viejas que conserva el pueblo de Oreña es la torre de la iglesia, antes faro, el cual según me contó un viejo marino se encontraba señalado en las antiguas cartas de navegación.

De esta torre, me dice don David Ruiz Rabre, Cura Párroco de Oreña desde hace 35 años, que después de terminar su misión como faro, o cuando se acopló la iglesia a la torre, ésta se levantó un cuerpo más, que es donde en la actualidad están colocadas las campanas, así es que la parte superior tiene bastantes menos años."



Véase, relacionado con esta entrada:




viernes, 25 de noviembre de 2016

Olegario Marotías Cabrera y Teodora González Cayuso




OLEGARIO MAROTÍAS CABRERA (n. 1903 Oreña, m. 1992 Oreña) y TEODORA GONZÁLEZ CAYUSO  (n. 1902 Oreña, m. 1947 Oreña), casados el 15 de mayo de 1926 en la Iglesia Parroquial San Pedro Apóstol de Oreña.
Sus hijos: Celestina (1926), Electicia Virginia (1928-2015), Florencia (1929-2016), Maximina (1930), Concepción (), Manuel (1932-2014) y Adela (1933-2009).
Labradores  con residencia en Caborredondo.




OLEGARIO era hijo de Florencio Marotías Fernández  (n. 1878 Oreña, m.) y Virginia Cabrera Santamaría (n. 1880 Padruno, m. 1940 Oreña).

Sus hermanos: Saturnino (1902-1991), Vicente (1907-1911), Hilario (1909-1911) y Virginia (1910-1984).

Era nieto paterno de Pedro Marotías Olasar (n. 1840 Otañes, m. 1905 Oreña) y María Fernández Sánchez (n. 1831 Oreña, m. 1921 Oreña).

Era nieto materno de Miguel Cabrera Rodríguez (n. 1834 Villa de Ciervos León, m. 1894 Padruno) y Rudesinda Santamaría (n. 1839 Quijas, m. 1917 Oreña).


TEODORA era hija de Agapito González Vela (n. 1859 Torriente, m. 1916 Oreña) y Constantina Cayuso Iglesias (n. 1870 Quintana, m. 1923 Oreña).

Sus hermanos: Socorro (1893-1894), Jesusa (1896-1970), Antonio (1898-), Rosario (1900-1985), Gloria (1904-1983), Serafín (1908-1963) y Ángela (1910-1993).

Hermanos del 1º matrimonio de Agapito con Ángela Valdés Vela (1861-1887): Francisco (1882-1971) y Antonio (1887-1888).

Era nieta paterna de Antonio González Osuna (n. 1829 Padruno, m. 1872 Viallán) y Teresa Vela González (n. 1821 Viallán, m. 1894 Viallán).

Era nieta materna de José Cayuso Ruiz (n. 1845 Quintana, m.) y Teodora Iglesias González (n. 1841 Toñanes, m. 1911 Oreña).



Raíces: Jesusa, la hermana de Teodora, estaba casada con Vicente Sánchez Gutiérrez (1896-1944), primo carnal de mi madre Leonor.



Anecdotario:
Las dos fotos me envía B. Bielva y le dice Mª de la Paz Vega Marotías (nieta de Olegario) “que el día que segó el prado de 15 carros, estaba a las 4,00 de la mañana y llegó un poco tarde al trabajo en la mina”.





Otros familiares en este blog:

Sus hijos:


Hermanos  de Olegario:


Padres de Teodora:


Hermanos de Teodora:





sábado, 19 de noviembre de 2016

Andrés Argüeso Sánchez de Pando y Carmela Usamentiaga Díaz




ANDRÉS ARGÜESO SÁNCHEZ DE PANDO (n. 1898 Novales, m. 1971 Torrelavega) y CARMELA USAMENTIAGA DÍAZ    (n. 1902 Cádiz, m. 1979 Oreña), casados el 15 de abril de 1925 en la Iglesia Parroquial San Pedro Apóstol de Oreña.

Sus hijos: Andrés (1926-1999) y Jaime (1928).

Maestro de primera enseñanza con residencia en Caborredondo.




ANDRÉS era hijo de Jaime León Argüeso Gutiérrez (n. 1871 Rudagüera, m. 1948 Novales) y Fermina Sánchez de Pando Palencia (n. 1870 Novales, m. 1948 Novales).

Sus hermanos: Teresa Ramona (1895-1895), Antonio (1896-1897), Remedios Ángela (1899-1905), María Antonia (1901-) y Francisco (1902-1974).

Era nieto paterno de Juan Antonio María Argüeso Ruiloba (n. 1839 Rudagüera, m. 1925 Rudagüera) y Teresa Gutiérrez Santibáñez (n. 1843, m. 1921 Rudagüera).

Era nieto materno de Francisco Sánchez de Pando Gómez (n. 1823 Novales, m.) y Ramona Palencia y Sánchez de Pando (n. 1834 Novales, m.).


CARMELA era hija de Valentín Usamentiaga Díaz (n. 1860 Oreña, m. 1927 Caborredondo) y Guadalupe Díaz Fernández (n. 1861 Oreña, m. 1930 Caborredondo).

Sus hermanos: Manuel (1884-1939), Doroteo Florentino (1888-1935), Marina (1889-) y Daniela Rosario (1894-).

Era nieta paterna de José Usamentiaga Fernández (n. 1825 San Martín de Quevedo (Valle de Iguña), m.) y María Ana García Izquierdo (n. 1818 Oreña, m. 1877 Caborredondo).

Era nieta materna de Manuel Díaz Arroyo (n. 1833 Puente Avíos, m. 1881 Oreña) y María Fernández Calderón (n. 1818 Oreña, m. 1895 Caborredondo).



Raíces: Manuel, el hermano de Carmela,  era el padre de Manuel Usamentiaga Jareda (1911-1991) casado con Trinidad González Gutiérrez (1909-1999), prima carnal de mi madre Leonor.



Anecdotario:

Andrés en 1918 obtuvo el título de Maestro de primera enseñanza por la Escuela Normal de Oviedo.


D. Andrés con un grupo de alumnos en las Escuelas de Santillana del Mar. Año 1958. Allí estuvo destinado desde 1953 hasta 1960.

D. Andres destinado a las escuelas nuevas de San Roque como Maestro junto a Dª Cándida desde su inauguración hasta su jubilación en 1964. 



Otros familiares en este blog:

Padres de Carmela:


Hermanos de Carmela:




Nota:

Los ascendientes de D. Andres están tomados del libro de Carlos Argüeso Seco “Linaje de los Argüeso” Año 2011.


viernes, 18 de noviembre de 2016

Valentín Usamentiaga García y Guadalupe Díaz Fernández


Foto de Valentín y Guadalupe en 1911 con sus hijas y nietos.
De izqda a drcha: María, Guadalupe, Marina, Valentín, José Usamentiaga Jareda (1905-1984), Carmen, Teresa Jareda Sánchez (1881-1938) y en brazos Guadalupe Usamentiaga Jareda (1908-1998) .


VALENTÍN USAMENTIAGA GARCÍA (n. 1860 Oreña, m. 1927 Caborredondo) y GUADALUPE DÍAZ FERNÁNDEZ  (n. 1861 Oreña, m. 1930 Caborredondo), casados el 6 de septiembre de 1883 en la Iglesia Parroquial San Pedro Apóstol de Oreña.

Sus hijos: Manuel (1884-1939), Doroteo Florentino (1888-1935), Marina (1889-), Daniela Rosario (1894-), María ()? y María del Carmen (1902-1979).

Labradores con residencia en Caborredondo



VALENTÍN era hijo de José Usamentiaga Fernández (n. 1825 San Martín de Quevedo (Valle de Iguña), m.) y María Ana Garcia Izquierdo (n. 1818 Oreña, m. 1877 Caborredondo).

Sus hermanos: Juana (1850-1906), Cirilo (1855-), Matilde () y Esteban (1862-).

Era nieto paterno de Martín Usandizaga Egusquiza (n. 1786 Asteasu Guipúzcoa, m.) y Francisca Fernández Collantes (n. 1794 San Martín de Quevedo (Valle de Iguña), m.).

Era nieto materno de Manuel García Vallejo (n. Val de Castrecia Palencia, m. 1880 Oreña) y Juana Izquierdo Sigler (n. 1788 Oreña, m. 1842 Perelada).


GUADALUPE  era hija de Manuel Díaz Arroyo (n. 1833 Puente Avíos, m. 1881 Oreña) y María Fernández Calderón (n. 1818 Oreña, m. 1895 Caborredondo).

Era nieta paterna de José Díaz (n. Puente Avíos) y Felipa Arroyo (n. Puente Avíos).

Era nieta materna de Manuel Fernández Cayón (n. 1788 San Martín de Quevedo, m. 1858 Caborredondo) y María Calderón Cóbreces (n. Padruno, m. 1857 Caborredondo).



Raíces: Su hijo Manuel era el padre de Manuel Usamentiaga Jareda (1911-1991) casado con Trinidad González Gutiérrez (1909-1999), prima carnal de mi madre Leonor.



Anecdotario:

Valentín Usamentiaga Jareda escribe en su libro “OREÑA pueblo con mil años”:

“Doroteo Florentino Usamentiaga Díaz

Nació en Oreña, el día 28 de Marzo de 1888.

Hijo de Valentín Usamentiaga García y de Guadalupe Díaz, si hay un refrán que dice que la cara es el espejo del alma, en este personaje ocurría todo lo contrario, pues su cara superaba en seriedad a la de un Magistrado del Tribunal Supremo, pero en sus hechos se quedaban muy cortos Antonio Vico y Miguel Ligero.

Puedo decir de este hombre que fue el de las aventuras extraordinarias.

Desde niño trabajó en el mostrador y llegó a hacerse un gran cocinero y navegó con este oficio en la Compañía Trasatlántica.

Un buen día, llegó a Veracruz y se le ocurrió saltar a tierra y pasando por una plaza y viendo mucho público allí reunido, se acercó a ver lo que pasaba. Y lo que pasaba era que estaban subastando loros. Las ofertas de aquella subasta eran de medio peso y un buen ejemplar un peso. Cuando a Florentino le pareció oportuno, mandó veinte pesos por el loro que estaba en turno. ¡Qué más quiso oír el indio! La palabra “para usted”, fue la contestación inmediata. Pero a Florentino la broma le salió cara, pues se largó y tuvo que salir un guardia tras él y como no tenía los veinte pesos encima, fue a Comisaría, de donde para salir, tuvo que venir el capitán del barco con los veinte pesos. Y así pudo salir, no sin exigir por delante el loro, que le fue entregado y vino a morir en la calle de la Palma de Cádiz, poco antes que el mismo Florentino.

Tomaba unas copas en un bar del muelle de Cádiz, cuando entrándole sueño, se fue a un banco junto al monumento de las Cortes de Cádiz, donde se quedó dormido como un lirón. Se acercó un ratero a por las botas y ya le había quitado una, cuando despertó Florentino y al intentar huir el ratero, le dice: “llévate la otra, que con una sola no haces nada”.

De permiso en casa, llega la hora de incorporarse al barco, pero encuentra en el muelle a unos amigos, se lía en copas y pierde el barco, lo que fue una salvación, pues el barco naufragó en aquel viaje.

Vuelve a embarcar y en ruta de América, llega a Nueva York. Estaba trabajando en la cocina, cuando desde el muelle le llama un señor y le dice: - Paisano, no tienes nada que beber?  -  ¿de dónde eres?  Le pregunta Florentino. – Soy español, de Santander.  – De Santander soy yo también, pero no te conozco. – Es que yo soy de un pueblo que se llama Oreña. – De Oreña no puedes ser tú, que el que es de Oreña soy yo. – Que sí, hombre, que soy hijo de tío Sindo y Tía Lucía. – Pues espera un poco que somos parientes. Y Florentino, que ya , hacía rato le había conocido, le dio unos vasos de vino y cuando ya estaban bien los dos y a pesar de estar la ley seca en todo su rigor, sacaron una botella de coñac con la que cogieron una trompa tremenda, pero con la gran suerte de pasar desapercibidos.
Yendo un día de paseo por el parque de Cádiz, al pasar por el estanque se fijó en los cisnes y recordando sus tiempos de cazador, vuelve a casa, se echa encima el revólver  y se dirige de nuevo al estanque, donde se lía a tiros con los cisnes, matando a tres o cuatro. Le detuvieron y para salir, tuvo que pagar los cisnes a peso de oro.

Cuando le parecía, cogía la caña, se iba al mar y lanzaba los anzuelos sin carnada, y si alguno se apercibía y le preguntaba:   - ¿Pero qué haces, Florentino? él contestaba muy tranquilo: - El que quiere picar, que pique, pues yo no engaño a nadie.


Murió este célebre Florentino en Cádiz por el año 1935 y su entierro fue una importante manifestación de duelo. Mucho lo sintió el barrio de la Viña, y sobre todo los pescadores de la Caleta, que no podían olvidar el rancho que les preparaba el día que no podían salir a la mar y no tenían una “perra”.



Otros familiares en este blog:

Sus hijos:




Manuel Usamentiaga Díaz y Teresa Jareda Sánchez




MANUEL USAMENTIAGA DÍAZ (n. 1884 Oreña, m. 1939 Oreña) y TERESA JAREDA SÁNCHEZ   (n. 1881 Oreña, m. 1938 Oreña), casados el 24 de septiembre de 1904 en la Iglesia Parroquial San Pedro Apóstol de Oreña.

Sus hijos: José (1905-1984), Guadalupe (1908-1998), Manuel (1911-1991), Valentín (1915-1991), Juan (1917-1960), Jesús (1918-2014) y Florentino (1922-).

Labradores con residencia en Caborredondo



MANUEL  era hijo de Valentín Usamentiaga García (n.1860 Oreña, m. 1927 Caborredondo)  y Guadalupe Díaz Fernández (n. 1861 Oreña, m. 1930 Caborredondo).

Sus hermanos: Doroteo Florentino (1888-1935), Marina (1889-), Daniela Rosario (1894-) y María del Carmen (1902-1979).

Era nieto paterno de José Usamentiaga Fernández (n. 1825 San Martín de Quevedo (Valle de Iguña), m.) y María Ana García Izquierdo (n. 1818 Oreña, m. 1877 Caborredondo).

Era nieto materno de Manuel Díaz Arroyo (n. 1833 Puente Avíos, m. 1881 Oreña) y María Fernández Calderón (n. 1818 Oreña, m. 1895 Caborredondo).


TERESA  era hija de Juan Jareda Pacheco (n. 1860 Arroyo Santillana del Mar, m. 1891 Oreña) y María Sánchez de la Torre Gómez de la Torre (n. 1857 Caborredondo, m. 1941 Oreña).

Sus hermanos: Jesús (1882-1916), Amelia Eleuteria (1885-1968), Ángeles (1890-1891) y Manuel ().

Era nieta paterna de Manuel Jareda Herrera (n. 1828 Arroyo Santillana del Mar, m. 1888 Arroyo Santillana del Mar) y Marcelina Pacheco Díaz (n. 1827 Arroyo Santillana del Mar, m. 1903 Arroyo Santillana del Mar).

Era nieta materna de Alejandro Sanchez de la Torre Gómez (n. 1834 Oreña, m. 1890 Caborredondo) y Tomasa Gómez de la Torre García (n. 1820 Oreña, m. 1885 Oreña).



Raíces: Su hijo Manuel estaba casado con Trinidad González Gutiérrez (1909-1999), prima carnal de mi madre Leonor



Anecdotario:


Valentín Usamentiaga Jareda escribe en su libro “OREÑA pueblo con mil años”:

“María Sánchez Gómez

Esta mujer, más conocida por tía María, “La Chata”, heredera directa de los cántabros, nació en Oreña el año 1855.

Era hija de Alejandro Sánchez, “Montoín” y de Tomasa Gómez. Sólo tuvo un hermano que emigró de niño a América, al poco tiempo, dejó de escribir y jamás se volvió a saber de él.

Pasó su juventud en el barrio de Caborredondo, a donde un buen día llegó un arrogante mozo, nacido en Arroyo, a quien su padrino no se le ocurrió otra cosa que ponerle por nombre en la pila de la Colegiata de Santillana. “Juan”… Jareda Pacheco. Se enamoraron y contrajeron matrimonio en la iglesia parroquial de Oreña. De este matrimonio vinieron al Mundo cuatro hijos: Manuel, Teresa, Eleuteria y Jesús Jareda Sánchez.

Este Juan, que fue mi abuelo, empezó su nueva vida carreteando y transportando patatas desde Reinosa a Comillas, pero a los once años de casado, una pulmonía se lo llevó en plena juventud, quedando tía María, viuda, quien sin desanimarse se hizo cargo del negocio, pasando los años por esas carreteras de Dios hasta criar los hijos.

Voy a referir algunos detalles de aquella vieja de temple de acero a quien pocas veces vi sonreír y que usaba siempre un cordel para dar leña. En uno de los viajes de Reinosa a Comillas, al pasar por la Turbera (Torres), donde entonces había una o dos casas, se encontró con dos hombres enmascarados;  traía a su hijo Jesús con ella, que era un niño;  los enmascarados dieron varias pasadas al carro, pero tía María no se quedó en él, sino que bajó con la ahijada en la mano y salió a la par de las vacas, sin que ellos la molestaran, pero al otro día se enteró de que estos enmascarados habían desbalijado un chalet aquella noche, en Torres.

Pasan los años, se casan los hijos y queda con ella su hija Teresa, casada con Manuel Usamentiaga, que fueron mis padres. En esta misma casa nacimos todos los hermanos, pero al marchar los dos mayores a Méjico, quedamos los dos medianos, que éramos los que podíamos dar guerra, mi hermano Juan (que en paz descanse) y yo.

Una tarde de estas de puro invierno, nos fuimos a jugar al gran desván que tenía la casa y vimos sobre una viga una cosa rara, que enseguida pasó de mano en mano. Empezamos a mirarla y sacamos en concreto que aquello era algo para tapar la cabeza, aunque los ratones habían dado buen fin del terciopelo que lo adornaba. Cuando ya le habíamos sacudido el polvo y me tocaba a mi el turno de ponerla, se le ocurrió a tía María asomar al desván y los cordelazos que yo llevé no se pudieron contar.

A los gritos, llegó mi madre, que como era natural se plantó, y al preguntarle la causa de aquella paliza, le contestó tía María que porque teníamos puesta la montera que llevó su padre a donde el rey Prim.

No se me olvidó esta frase, pues nunca oí tuviéramos un rey que se llamara Prim, pero como del hilo se saca la madeja, saqué en claro que allá por el año de la regencia de Serrano fue el General Prim Jefe del Gobierno, hasta quien llegó Alejandro Sánchez, de apodo “Montoin”, con una misión de deslindes de terrenos, que bien pudieran ser asuntos internos de Alfoz de Lloredo, pero el llegó a Palacio en abarcas, escarpines, capa y montera y trajo resuelto el problema.

Recuerdo de niño, estar pescando en las Sopeñas y muy cerca se bañaban las chicas del pueblo, a pesar de que en aquel tiempo no se usaban bañadores, sino un camisón que las cubría de pies a pescuezo y al acercarse a ellas los mozos del pueblo, llamaron a tía María que pasaba junto a mi, y tan solo con darles una voz salieron los mozos en fila india en dirección al barrio.

Sobre el año 1929, una noche oyó los gritos de auxilio que salían de la casa de Virginia Cabrera, “la Cabrita”, que en un momento nos despertaron a todos; salimos ella y yo los primeros, pues me decía que se estaba quemando la casa. Yo me adelanté casi dormido, pero al llegar al corral no vi llamas, pero sí me encontré con un hombre que salía y torcía por la cambera de casa de Ernesto Luguera, hoy de Rosa Pérez; llegué al portal y todavía no paraban de dar gritos aquellas mujeres que estaban durmiendo en el cuarto de abajo, pues el dormitorio o sala no lo usaban cuando estaban ellas solas. Llegó tía María y todavía les costó abrir la puerta. Imagínense lo que pasarían aquellas mujeres allí solas,  pero la contestación de tía María al momento, evitó Dios  sabe qué. Lo que sí puedo asegurar es que si en vez de ir yo delante va mi abuela, aquel hombre que yo vi y de quien no hice caso, no sale de la corralada. Recuerdo que a la media hora ya estaban allí Olegario, Dora, Quico, Lope y todo el barrio, y lo mejor que ocurrió fue que aquel hombre saliera huyendo, pues si cae en manos de los que iban llegando, lo hacen tajadas.


Era tía María una pescadora excepcional, casi constante en el mar; andaba de piedra en piedra a sus ochenta años, y el camino del puerto o Braña de Jozcaba lo conocía al dedillo, pues lo pasó muchas veces para llevar suministro a su padre. Como no fuese ella y tía Fidela García, esposa de Luis Somohano, no creo yo que muchas mujeres se atreviesen a pasar aquel camino de lobos.”



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Sus hijos:





jueves, 17 de noviembre de 2016

José Usamentiaga Jareda e Inés García González



JOSÉ USAMENTIAGA JAREDA (n. 1905 Oreña, m. 1984 Oreña) e INÉS GARCÍA GONZÁLEZ   (n. 1904 Oreña, m. 1991 Oreña), casados el 14 de febrero de 1931 en la Iglesia Parroquial San Pedro Apóstol de Oreña.

Sus hijos: José (1931-2008) y María  (1933).

Labradores con residencia en Caborredondo



JOSÉ   era hijo de Manuel Usamentiaga Díaz (n.1884 Oreña, m. 1939 Oreña)  y Teresa Jareda Sánchez (n. 1881 Oreña, m. 1938 Oreña).

Sus hermanos: Guadalupe (1908-1998), Manuel (1911-1991), Valentín (1915-1991), Juan (1917-1960), Jesús (1918-2014) y Florentino (1922-).

Era nieto paterno de Valentín Usamentiaga García (n. 1860 Oreña, m. 1927 Caborredondo) y Guadalupe Díaz Fernández (n. 1861 Oreña, m. 1930 Caborredondo).

Era nieto materno de Juan Jareda Pacheco (n. 1860 Arroyo, m. 1891 Oreña) y María Sánchez de la Torre y Gómez de la Torre (n. 1857 Caborredondo, m. 1941 Oreña).


INÉS  era hija de Andrés García Sánchez (n. 1862 Caborredondo, m. 1943 Oreña) y Carmen González Sánchez (n. 1870 Oreña, m 1954 Oreña).

Sus hermanos: Trinidad (1895-1966), José (1899-), Manuel (1906-1970) y Andrés (1913-1937).

Era nieta paterna de Diego García Izquierdo (n. 1824 Oreña, m. 1898 Oreña) y Juana Sánchez Gómez (n. 1826 Oreña, m. 1904 Oreña).

Era nieta materna de José González Gómez (n. 1833 Caborredondo, m. 1896 Caborredondo) y Trinidad Sánchez Herrera (n. San Esteban de Cerrazo, m. 1881 Oreña).



Raíces: Manuel, hermano de José, estaba casado con Trinidad González Gutiérrez (1909-1999), prima carnal de mi madre Leonor.


Anecdotario:

(Facilitado por su nieta Mª del Carmen Argüeso Usamentiaga).

José emigró a México cuando tenía 18 o 19 años junto a su hermano Manuel y regresa a Oreña un año antes de casarse. Después marcha a Jerez donde estuvo unos años y cuando de nuevo regresa a Oreña  es empleado en  ultramarinos  Diestro de Torrelavega y se jubila en Oreña.

Foto tomada en Caborredondo de los hermanos de José que le envía su madre Teresa a México en 1923.
De izqda a derecha: Juan, Valentín, Jesús,  Florentino en brazos de Virginia Marotías Cabrera (1910-1984) y Guadalupe.




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Hermanos de José:


Hermanos de Inés:




sábado, 5 de noviembre de 2016

Agustín Fernández Obregón y Cristina Aguazo Calvo


Retrato cortesía de su  nieta Amparo Fernández González

AGUSTÍN FERNÁNDEZ OBREGÓN (n. 1907 Oreña, m. 1981 Santander) y CRISTINA AGUAZO CALVO   (n. 1907 Oreña, m. 1992 Oreña), casados el 10 de octubre de 1931 en la Iglesia Parroquial San Pedro Apóstol de Oreña.

Sus hijos: Francisco (1932-2016), Amparo (1933), Rafaela (1936), Severiana (1938) y Ramiro (1942).

Labradores con residencia en Bárcena.



AGUSTÍN   era hijo de Ramiro Fernández Seco (n.1873 Villapresente, m. 1942 Oreña)  y Rafaela Obregón Sáez (n. 1871 Bárcena, m. 1911 Oreña).

Sus hermanos: Emilio (1897-1984), Teresa (1898-1900), María (1900-), Asunción (1901-), Agustín (1902-1902), Daniela (1903-1903), Rosa (1904-1904), Lucía (1905-), Tomás (1906-), Paulino Miguel (1908-1926), Antonio (1910-1910) y Francisco (1911-).

Era nieto paterno de Clemente Fernández González (n. Campóo) y Rosa Seco Sánchez (n. 1837 Santillana del Mar, m.).

Era nieto materno de Bernabé Obregón Barreda (n. 1835 Cortiguera, m. 1933 Oreña) y Josefa Sáez Noriega (n. 1840 Oreña, m. 1929 Viallán).


CRISTINA  era hija de Cipriano Aguazo del Campo (n. 1876 Torriente, m. 1950 Oreña) y María Calvo Noriega (n. 1876 Oreña, m. 1912 Oreña).

Sus hermanos: Juan Antonio (1900-), María Luisa (1901-1969), María (1903-1903), Serviliana (1905-1932) y Paulina (1909-1918).

Era nieta paterna de Alberto Aguazo Gutiérrez (n. 1827 Viveda, m.) y Rosalía del Campo Fernández (n. Ubiarco, m. 1920 Oreña).

Era nieta materna de José Calvo González (n. 1817 Viallán, m. 1896 Bárcena) y Juana Noriega Calvo (n. 1856 Viallán, m. 1926 Oreña).



Raíces: 

María Luisa, hermana de Cristina, estaba casada con Eusebio Amancio Martínez Quevedo (1894-1955) hermano de María (1881-1918) casada con Manuel Gutiérrez González (1875-1961) hermano de mi abuelo materno Estanislao.



Otros familiares en este blog:

Padres de Agustín


Padres de Cristina

Cipriano Aguazo y sus hijas


viernes, 28 de octubre de 2016

D. Daniel fundador de la Obra San Martin descendiente de Oreña



Don Daniel García González. Fundador de la Obra Benéfica San Martín de Santander
Venerable siervo de Dios y descendiente de Oreña.



Su vida y su obra (del libro “Cántabros testigos de la fe en el siglo XX”, por Francisco Odriozola Argos.


Nace en Bustillo del Monte (Valderredible) el 28 de enero de 1899. Su madre Avelina (*) era natural de Oreña, maestra de primera enseñanza que ejerció en Bustillo del Monte y en la Escuela Pública de Sierrapando donde murió el 31.12.1923. Estaba casada con Telesforo García Ruiz, natural de Puenteavíos.

Su abuela Rafaela, también de Oreña, fue madrina de su bautizo y el cura que le bautizó fue el párroco de Bustillo don Emilio Fernández Sedano; sus padres a una con el párroco cultivaron su formación religiosa en Bustillo y doña Avelina  procuraba la catequesis a sus alumnos e hijos en Sierrapando.

En septiembre de 1912 Daniel ingresa en el Seminario de Corbán y también su hermano Francisco; Daniel pertenece desde su ingreso a la Schola Cantorum del Seminario y destaca por ser buen bajo. Juntos los dos hermanos son ordenados presbíteros el 07.09.1924 en solemne ceremonia catedralicia presidida por el Sr. Obispo D. Juan Plaza. Fue condiscípulo suyo D. David Ruiz Rabre, párroco de Oreña tantos años.

Su carrera sacerdotal se desarrolla siempre en la Ciudad de Santander, tras haber ganado una plaza de Salmista en la Santa Iglesia Catedral de Santander un año antes de acabar su carrera sacerdotal.

Monseñor Eguino y Trecu, en 1929 le nombra Capellán de los Ángeles Custodios. Colegio dedicado “con el fin de trabajar por la perseverancia en el bien de las jóvenes necesitadas de apoyo moral y económico, y la preservación de las niñas en peligro por el abandono o la necesidad”.

A partir de aquí, no solo atiende las necesidades apremiantes y crueles del alumnado, sino se integra plenamente en el pueblo creyente que le rodeaba, como era el pueblo pescador y emprende todas sus actividades a favor de los humildes.

Incansable en las visitas, ancianos, moribundos, administración de los Sacramentos, consuelo a los enfermos, catequesis a los niños, ayuda sencilla de su propio peculio a los necesitados, entretenimiento y esparcimiento deportivo con los jóvenes.

D. Daniel revolucionó el ambiente y aquella devota Capilla de los Ángeles Custodios rebosaba de fieles los días festivos para oír las homilías y seguir el ejemplo de aquel sacerdote entregado a sus semejantes.

1938. Fundó la “Obra San Martín”, con un humilde apostolado docente y la asistencia a enfermos pobres de los barrios de pescadores.

1946. Constitución del Patronato de las Escuelas San Martín para dar instrucción gratuita a niños y adolescentes de varios barrios de la ciudad desprovistas de medios económicos.

1948. Creación del Preventorio de Potes atendiendo a 90 camas para niños necesitados, en peligro de contagio tuberculoso.

1957. Creación del Preventorio de Arredondo para 50 niños internos.

1960. Estos servicios preventoriales pasan al nuevo edificio “Santiago Galas”, sito en el Sardinero, con capacidad para 150 camas.

1964. El Colegio “Padre Apolinar”, para niños discapacitados, atiende a 150, de ambos sexos, así como especial trataminto a niños sordomudos.

Además, atención a enfermos, caridad con los necesitados, gestión de colocaciones, solución a problemas morales, ayudas anónimas, acercamientos espirituales …

Muere repentinamente el 16 de mayo de 1969 y la noticia es portada de la prensa local, tras celebrarse solemne funeral en la catedral, su cadáver es inhumado en la Capilla del Preventorio Santiago Galas. En su lápida se lee “pensó demasiado en los demás para poder ser olvidado”.



“La tierra que le vio nacer le concedió agradecida la Gran Cruz de Beneficiencia, levantó un monumento en su honor en el Preventorio, un busto en la Plaza de San Martín, le dedicó una calle en su zona de apostolado y conmemoró solemnemente el primer centenario de su nacimiento con una Eucaristía del Sr. Obispo en la Capilla de su Obra y un acto académico en que se ensalzó la figura del sacerdote”.


"colección particular Tito Rivero"

El Ministro de la Gobernación

Por cuanto resulta justificado en el expediente instruido con arreglo a lo dispuesto en el R.D. de 29 de julio de 1910, que Don Daniel García González, Presbítero, merece ingresar en la Orden Civil de Beneficencia por su labor como Patrono-Fundador y Director de la Obra benéfico-docente “San Martín” de Santander, dedicada a la protección a la infancia y de otras Instituciones complementarias de la misma,


Este Ministerio ha tenido a bien concederle la Cruz de primera clase por orden de 20 de enero de 1967.

Por tanto expido el presente Diploma, que una vez reintegrado le autoriza para usar las insignias de la Orden con el distintivo Blanco

Que le corresponde a tenor del artículo de la citada disposición y previa la toma de razón por la Dirección General de Beneficencia y Obras Sociales.

Madrid 25 de febrero de 1967 








Don Daniel ha muerto, la obra no fenece.


El Patronato de la Fundación Obra San Martín, con fecha 03.06.1999, tomó por unanimidad el siguiente acuerdo: “Aprobar el proceso de canonización de nuestro Fundador D. Daniel, prestando, por tanto, toda la conformidad y apoyo a la autoridad eclesiástica de nuestra Diócesis, así como a la comisión que se constituya para llevar a efecto este proceso”.

La Fundación Obra San Martín y sus Colegios San Martín, Santiago Galas, Padre Apolinar y las Viviendas Escuela Hogar continúan actualmente con esta encomiable labor.

“La Obra de San Martín es la tarea social primordial de la iglesia en Cantabria”. (Monseñor Vilaplana Blasco).


Genealogía (*)


D. Daniel era hijo de Telesforo García Ruiz (n. Puenteavíos) y Avelina González García (n. Oreña, m. 1923 Sierrapando).

Sus hermanos: Francisco (1900-1981), José María (1902-) y Valentín (1904-).

Era nieto paterno de Jacinto García (n. Puenteavíos) y Vicenta Ruiz (n. Puenteavíos).

Era nieto materno de Valentín González Martínez (n. 1834 Ubiarco, m.) y Rafaela García González (n. 1842 Padruno, m.).


Raíces:


Rafaela, su abuela era hermana de Gerónima (1837-1915) mi bisabuela materna.


Anecdotario:


Fotos gentileza de Miliuca Gutiérrez 

D. Daniel en Oreña se fotografía con cooperantes y familiares después de recoger ayudas para el preventorio. De pie de izqda a drcha:  Rosa Sánchez Prado (1927-1991), María Rosa Pérez Sánchez (1948), --, Asunción Pérez Sánchez (1949), Pilar Gutiérrez Martínez (1948), D. Daniel, Francisco Piñera García (1883-1971), Purificación Ruiz Gutiérrez (1915-2005), Rosario Azcona Fernández (1923),Emilia Gutiérrez Martínez (1946), Trinidad Gutiérrez Felices (1922-2003), --, Susana Ruiz Martínez (1915-2009), María de los Ángeles Gutiérrez Pérez (1948), Ester González Gutiérrez (1916-1990), Emilia Abascal Gutiérrez (1929), Etelvina González Gutiérrez (1919-1999), Clara Solórzano Galán () y Asunción Prado Rodríguez (1898-1983). Agachados de izqda a drcha: Fermín Pérez Sánchez (1960), criado de Isaac, Isaac Gómez Sampedro (1914-1986) y Jesús Bielva Cuevas (1944).
D. Daniel recibe en Santander a cooperantes de Oreña que visitan la Obra San Martín. De izqda a drcha fila superior: Rosa Sanchez Prado (1927-1991), D. Daniel, Purificación Ruiz Gutiérrez (1915-2005), Facunda Gutiérrez Gutiérrez (1950), Emilia Gutiérrez Martínez (1946), Aurora Valdés Aguazo (1933) y monja del Preventorio. fila debajo: Eduviges Gutiérrez Martínez (1943-2008), Susana Ruiz Martínez (1915-2009), Josefa Gutiérrez Cayuso (1909-1997), Josefa Fernández Cayuso (1914-1971), Etelvina González Gutiérrez (1919-1999) y Pilar Gutiérrez Prado (1912-2003). Primera fila: María Martínez Prado (1929), Emilia Martínez Prado (1915-2008), Carmen Pérez Gutiérrez (1958) y María Josefa Llaca Martínez (1959).


Mi relación con D.Daniel


Terminado  el bachiller en Villacarriedo en el año 1957, me matriculé en peritos industriales de Santander, durante dos años desorientado,  conocí a D. Daniel y “fue trascendental en mi vida”. 

Me dijo que fuera por su oficina y cuando llegué me dejaron una máquina de escribir para que aprendiera. Un día me llamó D. Daniel  y me dijo ¿a ti te gusta lo que estás estudiando? Y yo le dije que no. ¿ y qué te gusta? me gustaría algo relacionado con la agricultura. Díselo a tus padres y veremos lo que podemos hacer. Al curso siguiente ya me matriculé en la Escuela Técnica  de Peritos Agrícolas de Navarra y en la Residencia Martín Azpilcueta de Pamplona que él me recomendó.

Terminé con éxito  los estudios que me gustaban y siempre le estaré agradecido.


En el período de tiempo que he ido a su oficina Obra San Martín  en la calle Rualasal le acompañé en algún viaje en microbús a recoger donativos para el Preventorio. En una de las ocasiones fue a Oreña y llenamos el microbús de manzanas de la huerta de mi casa. Después de la experiencia vivida con él,  creo que no solo fue una buena persona sino una persona especial.